Un día emocionante

Vaya por delante que algunos pasajes de este relato (escrito con cariño) cuentan con la autorización de la protagonista; los habituales saben quien es y a los demás, les da igual. Solo un pequeño detalle, conductora novel de un rocín más bien flojo, a la que tocaba salir de las autovías y enfrentarse al proceloso mundo de los puertos de montaña. Que clase de Denaliana sería si no?

img_20161109_093215273  img_20161109_100333970  img_20161109_093842469_hdr           Personadas (va de chicas) en nuestro sitio a la hora convenida, y con el optimismo bien puesto, subimos al coche en una mañana así, así. Encomendadas a todos los santos que pudieran servir para la ocasión empezamos así: “Sientate un poco más atrás”, “acelera que no llegamos”, “levanta el pié antes de entrar en la curva”, “frena un poco”. Para animar la cosa, subiendo el Pto. de Galapagar empieza a lloviznar y por La Cruz Verde rachas de viento enfurecido amenazaban con devolvernos al Escorial. El descenso de La Paradilla fué espectacular; al llegar al parking de la Aceña casi besamos el suelo, pero sin perder la compostura ni la sonrisa, que conste.

img_20161109_095940157                        chorrera-hornillo                                  Con los piés bien asentados en el suelo, iniciamos la bonita Senda del Hornillo por suerte  sin lluvia. Al poco rato estábamos en la Chorrera Baja y poco después en el lugar donde se inicia el retorno según la ruta marcada; el frío nos hacía ir mas ligeras de la cuenta. Lo arreglamos con un “por aquí arriba” hasta la Solana de Majadahonda (la de allí), donde nos esperaba un viento enfurecido que en ocasiones nos hacía perder el paso. Como si no fuera con nosotras subimos al Barranco de La Cabeza después de saltar un muro, darle un quiebro a una vaca muy amistosa y abrir una cancela gracias a una minúscula navaja. Rumbo N, a por la Cuerda de Majalasvacas para bajar hasta el Río de La Aceña y esquivar el dichoso viento. De paso nos llevamos a cuatro excursionistas despistadas que no tenían ni idea de donde estaban. Una vez las dejamos enfiladas, comimos rápidamente porque el sol, que nos acompaño casi toda la mañana, se iba tapando y el viento volvía a atacar. No estuvo mal poco más de 4h, 700m, bastante frío y muchas risas.

img_20161109_120905521  img_20161109_124235441    La vuelta fúe más rápida y segura, vamos bien, progresa adecuadamente.

 

 

Advertisements
This entry was posted in Salidas. Bookmark the permalink.