Ruta inesperada

Anunciado estaba un fin de semana invernal, mejor día el sábado, así que nos emplazamos para ira a dar una vuelta hasta Peñalara. Cambiamos de opinión cuando vimos como estaba la mañana por allá arriba, estaba nevando y soplando fuerte del O. En estos casos La Barranca es un buen refugio, subes hasta donde la situación permita y listo.

img-20170128-wa0015  embalse-barrancaPara empezar la carreterilla estaba cortada antes de llegar a los bomberos, así que sospechando la que se iba a organizar más tarde, salimos de allí y dejamos el coche cerca de la entrada de Navacerrada. Descubres que ese recorrido que normalmente haces en coche y casi no ves, también tiene su encanto. Camino, edificaciones y pinos cubiertos de nieve, los embalses helados, las cumbres tapadas por las nubes y una espesa niebla ocultando el fondo del valle.

img_20170128_133046002  emb-navacerrada         Con el vamos viendo habitual en estos casos subimos por la Senda Ortiz  hasta el mirador que hay en el rellano del hospital derribado. Llegamos a nuestro techo,nos encontramos con el viento, las nubes, nevando y la pista que baja a la Fte. de la Campanilla en su nube. Ojeada al mapa y vimos lo que resultó un bonito camino protegido del viento, que bajando por la Ladera del Chiquillo y la Peña Entorcal nos llevó hasta el pequeño embalse del mismo nombre, helado también. En sus inmediaciones y parapetados tras unas piedras comimos rápidamente para ir en busca del coche, en el que nos fuimos en busca de un café calentido dejando atrás el lio organizado.

ayo-chiquillo  ladera-del-chiquillo         A veces encontramos nuevos caminos porque los buscamos, esta vez más bien fueron las circunstancias las que nos llevaron por una ruta diferente; mejor no pudo salir.

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