Invierno/Primavera

El puente propició la dispersión del grupo habitual. Los que quedamos por aquí defendimos el fuerte con dignidad. El sábado (calor aunque era invierno) fuimos a la la Sierra del Valle, en la provincia de Ávila.

   Dejamos el coche cerca del pueblo de Casillas y emprendimos el cómodo camino que por el pinar llega al Collado de las Vacas. Cuando se acaban los pinos, el panorama es espectacular; el Valle del Tietar está a nuestros pies. Seguimos subiendo charlando animadamente, hasta que termina la pista y nos espabilamos de repente. Entre cambrones  (se llaman así, le sobra la m) se inicia un senderito, que hay que seguir muy atentamente para no encontrarse en un infierno de pinchos y piedras, donde los hitos parecen jugar al escondite. Llegamos al Canto del Berrueco y con las chaquetas bien cerradas disfrutamos de la panorámica espectacular; el embalse del Burguillo está a tope de agua y nos entretenemos un rato identificando todo lo que vemos.

  Decidimos continuar hasta el pico más alto de ese sector. Bajar al collado nos obligó a desplegar las antenas otra vez, nos esperaba una inclinada pedrera con alguna mancha de hierba resbaladiza; vamos que si no te escurrías en una, te esperaba la otra. Desde luego es una bonita cumbre para los “pedreros”. Gracias a unos hitos bien puestos conseguimos llegar enteros. Después de tanta animación el camino de La Escusa resulta muy aburrido. Es un enorme monte de vacas adornado con los restos de unas antenas y una caseta toda pintarrajeada. Menos mal que lo compensan las vistas hacia el Gredos Central, la Sierra del Zapatero….., sí ha valido la pena. Volvimos al collado teniendo de frente al imponente Berrueco que faldeamos por la dichosa pedrera, para llegar a la Portilla de Majalazarza y desde ahí, un poco al tun tún, al Coll de las vacas y al coche. Fué una buena y bonita excursión.

 

Parte del domingo lo empleamos en bautizar (por así decir) al miembro más pequeño del grupo dando un paseíto por los pinares de La Jarosa. Debió gustarle mucho porque en dos horas no dijo ni pío, estaría dormido?. Además comprobamos que el mosquetón del GPS, también sirve para colgar el chupete, es multifunción.

  

El lunes decidimos probar fortuna y entramos en la carretera del Pto de Navacerrada. Asombrados subimos casi solos hasta el parking de Valdesquí, bastante vacio por cierto. Por allí si que hay nieve, perfecta además, así que encantados de la vida nos pusimos los crampones y disfrutando del sol nos encaminamos a la Peña del Águila. Varios grupitos de esquiadores también se disponían a aprovechar la bonanza que nunca se sabe. De allí subimos a Valdemartín, bajamos al collado y subimos a Cabeza Menor mientras iba entrando la primavera.

   Tostados por el sol y acariciados por la brisa, comimos entre unas piedras contemplando La Pedriza a nuestro piés. Bajamos hacia el Circo de las Cerradillas para, sin perder mucha altura, llegar al collado de la Peña del Aguila y de ahí bajar al parking, fin de un recorrido  perfecto. Al coche y sin parar hasta Villalba, porque en cuanto se pusiera en movimiento todo lo que allí había……Pronostican nieve otra vez para esta semana, los dioses están locos.

 

 

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