El puente de Mayo

La previsión meteorológica para el princio del puente, era más bién mala; a pesar de ello y llevados por el optimismo habitual, quedamos para dar una vuelta el sábado por donde cuadrase. El día estaba gris, según por donde negro. Subiendo el Pto de Galapagar, llovía con ganas, en el de La Cruz Verde además había niebla, el de La Paradilla peor. El pico San Benito (nuestra primera opción) ni se veía. Pensamos que la Cascada del Hornillo podía valer, tampoco, una espesa niebla estaba metida en la vaguada.

  Una vuelta por los pinares de Peguerinos fué la solución. Aún llovía algo cuando empezamos a andar pero poco a poco paró. Llegamos a lo que queda del refugio del Valle de Enmedio y tras hacerle una foto y lamentar su estado, continuamos subiendo hasta que entramos en la niebla. Charlando, charlando cuando nos dimos cuenta, estábamos subiendo más de la cuenta metiéndonos en una niebla muy espesa, así que cambiamos el rumbo en dirección a las Lagunillas, que no encontramos dicho sea de paso.

        No había mucha visibilidad por lo que el recorrido era una continua sorpresa: de pronto aparecián entre la niebla praderas de un verde rabioso, piedras impresionantes con un musgo pletórico ó arbolitos aventureros, dos corzos corriendo….. Hubo un momento que se abrió una pequeña ventana y hasta vimos un trocito de cielo. Poco duró, rápidamente se cerró y empezó a correr un aire frío, por lo que pensamos en ir volviendo que el día no estaba para pararse a comer por allí, el ambiente estaba muy húmedo.

   Aún nos esperaban un par de sorpresas mientras bajábamos. En el embalse de Cañada Mojada mientras contemplábamos un petirrojo, apareció de pronto una cigüeña negra (muy raras de ver) que nos obsequió con una majestuosa pasada sobre el agua. En la pista había unas manchas que parecían de aceite, pero miradas con atención, eran un bullir de miles de diminutos bichillos negros; algún insecto pensamos, pero la verdad es que no tenemos ni idea.

   Volviendo a casa empezaba a llover otra vez, pero el estupendo paseo ya era nuestro para siempre.

 

 

 

Advertisements
This entry was posted in Salidas. Bookmark the permalink.