Entre Mar y Montaña

Por fin llegó el tan esperado fin de semana: la conquista del Puig Campana (Finestrat-Alicante). Tal y como estaba previsto, a excepción de grandes bajas de última hora que sentimos de corazón, llegamos el viernes por la tarde a nuestro punto de encuentro, Finestrat. Esa misma tarde –noche,  una vez instalados en los apartamentos, durante la exquisita cena que compartimos todos, estudiamos la ruta que nos esperaba al día siguiente: la imponente cima del Puig Campana, el segundo pico más alto de la provincia de Alicante con una altura de  1.408m.

  Amaneció una mañana soleada pero con una temperatura agradable porque  afortunadamente bajaron unos grados y, nos permitió tener una jornada en muchos momentos fresca. Nos dirigimos a la Font de Molí, el punto de inicio donde aprovechamos para informarnos y recoger mapas en un puesto de información de turismo.

           En poco más de 10 min, llegamos al collado de Pouet , donde ya nos dirigimos por el camino señalizado hacia nuestro objetivo: la cima del Puig Campana. Nos encontramos algunos tramos, en su ascensión, de moderada dificultad, sobre todo por la pedrera del camino ascendente, que te obligaba a estar atento en cada pisada. El ruta estaba muy bien señalizada y nos permitió no confundirnos.

        Cerca de los últimos 900m para la cima, disfrutamos de un momento increíble, al encontrarnos con unas vistas impresionantes viendo el mar y la costa de Benidorm, realmente espectacular. Siguiendo el camino marcado del PR y el mar como testigo, ascendimos hasta la cima: Prueba conseguida!!.

        Prácticamente, nos costó casi 4 horas y en poca distancia, hicimos un desnivel de casi 1.400m. El esfuerzo valió la pena y desde ahí, pudimos contemplar las impresionantes vistas del Mar Mediterráneo  y a nuestra izquierda el Peñón de Ifach de Calpe. Aprovechamos para comer y poder disfrutar de la belleza del momento: ENTRE MAR Y MONTAÑA. Con las pilas cargadas, retomamos el camino de bajada. Tuvimos dudas sobre la dirección del sendero pero los más aventajados del grupo con la orientación más acertada nos guiaron sin ningún problema. Aprovechamos y nos desviamos unos metros para conocer la Pou de Neu del siglo XVIII, unos pozo que antaño de aprovechaban para almacenar nieve.

    Atravesamos la Fuente de Solsida y, en la medida que avanzamos, las  vistas de Benidorm eran más cercanas en el horizonte y, la llegada estaba mas cerca. Continuamos por el camino marcado, que por momentos se nos hizo pesado, por el calor que estaba haciendo y el cansancio ya acumulado. Al cabo de unas horas, alcanzamos la Font del Moli y la pista asfaltaba. Ya nos encontramos a escasos 2km para llegar a casa.  Al final, resultó una ruta de 9 horas que nos cautivó a todos, superamos un nuevo reto y disfrutamos de una jornada inolvidable y cosechamos un NUEVO ÉXITO DEL DENALI. Al llegar al apartamento,  nos tomamos nuestro tiempo para reposar el cansancio que, por supuesto, pesaba en nuestras botas y piernas. Hasta que bien entrada la tarde, dimos una vuelta por el pueblo y sus callejuelas y, finalmente aprovechar para cenar y comentar la ruta preparada para el día siguiente.                                                                                                                                                                                                                            SELLA

El domingo, a primera hora, recogimos y, nos dirigimos a Sella, a unos 12 km de Finestrat. Dejamos los coches en el parking del pueblo y fuimos en busca del sendero para hacer la Ruta del Agua. Después de andar por pista alfastada y, alejarnos cada vez más del pueblo, fuimos por el sendero marcado. Atravesamos la Font de L’alcantara, una fuente con agua abundante y clara  y, siguiendo una pista muy estrecha, llegamos al Moli d’Alvaro. Durante el paseo, nos cruzábamos con caminantes como nosotros que, estaban disfrutando de la zona tranquilamente. Finalmente llegamos al Paraje del Salt hasta encontrarnos de nuevo con la carretera de Sella.

           Fué una mañana tranquila de paseo que nos permitió relajarnos y coger apetito para comer. Aprovechamos para conocer el centro del Pueblo y tomarnos unas cervezas en la Plaza Mayor. Se hizo la hora de comer y acudimos al Bar María. Se había levantado algo de aire y refrescaba, por lo que nos abrigamos para poder disfrutar de la comida en la terraza tan fantástica de Maria, con vistas al pueblo, a la montaña y a los nísperos de la zona.           Comimos estupendamente, como plato estrella, la paella Alicantina con garbanzos y pimiento rojo ,y de poste el flan casero de turrón, que no dejó indiferente a nadie.                  Encantados del fin de semana tan bonito y disfrutón, nos despedimos y dejamos sellado en Sella, que cada año habrá un evento anual para disfrutar de rutas entre Mar i Montanya.

                                               Quería aprovechar esta crónica, para en primer lugar dedicársela a Ana, que no pudo venir a última hora y, que estuvo presente en todo momento con nosotros y sin dejar de transmitirnos cariño y consejos y, en segundo lugar, agradecer a la gran familia que forma el Club Denali con la gran acogida que desde el primer día tuvieron conmigo y que me ha permitido conocer parte de la Sierra de Madrid y alrededores y experimentar y compartir tantos éxitos del Denali.                           Mar

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