Paseo mañanero

En una mañana fría y luminosa, los más andarines nos citamos en las inmediaciones del parque de Bomberos que hay en la carretera de La Barranca. Se trataba de dar el acostumbrado paseo antes de la comida de Navidad. Este año además venía una de las más jóvenes del Club a espaldas de su orgullosos y fuertes papis.

         Nos encaminamos al Embalse del Chiquillo a comprobar que aún tiene agua, bastante para los tiempos que corren. Sin más trámites, empezamos a andar por un camino ancho, amable y suave al principio, que rápidamente se convirtió en un pindio sendero hasta que salvada una zona rocosa, se suavizó de repente con gran alivio por parte de todos, que en estas fechas llenas de comidas y cenas, no estamos para muchas florituras. Salvados!! era la Senda Ortiz que sin más sobresaltos nos llevó hasta la pradera donde hubo un hospital, ahora mirador, que algunos conocemos por Walpurgis, nombre que da que pensar. El viento frío hizo que parásemos poco por allí, ademas se acercaba la hora de comer. Empezamos a bajar por un buen camino, pero una vez más el mapa nos traicionó. Camino había pero a mitad de la empinada ladera, se internó en una zona de matorral  que casi nos traga, menos mal que no duró mucho. Por fin reapareció  y llegamos a los coches sin más sobresaltos.

   Con buen apetito nos fuimos al encuentro del resto de la peña para compartir una civilizada y estupenda comida, calentitos, sentados en sillas a una mesa…..una rareza vamos. Nos despedimos con el ánimo de empezar 2018 con nuevos bríos; veremos porque por motivos que no vienen al caso, este se nos ha quedado un poco flojo.

 

 

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