Somosierra

Esta primavera nos tiene un tanto desconcertados, pasamos de la camiseta térmica a la de verano para volver a la térmica otra vez. El caso es que metimos en la mochila de todo un poco y nos fuimos a ver el Chorro de Somosierra que junto con los arroyos del Caño y de Las Pedrizas dan origen al río Duratón.

                                                          Baja espléndido y aún tiene para rato porque se mantienen algunos neveros en la cumbre del Tres Provincias o Cebollera Vieja que por los dos nombres se conoce. Había un poco de gente, se ve que no somos los únicos controladores de chorros, pero…allí se quedaron. Nosotros a lo nuestro; encaramos la empinada ladera por un senderito tortuoso y cuando se acabó….estilo Denali; ya bastante pista nos iba a tocar luego.                                                              Así que a media ladera, acompañados por el ruido del agua y el canto de los pájaros fuimos subiendo valle arriba muy entretenidos, sorteando un poco de matorral por aquí, piedras por allí, praderas, flores, agua por todas partes, buena temperatura…Vimos también algún lagartos, culebras y mariquitas que ya empiezan a despertar. Cuando nos encaramamos al cordal la cosa cambió un poco, corría un vientecillo fresco que nos ayudó a subir los últimos 300m. por una pista muy aburrida, menos mal que las vistas son espléndidas.

             Al abrigo del murete del monumento al Guarda Forestal (una enorme piedra),nos sentamos a comer, sin perder de vista el cielo que se iba cubriendo de nubes, alguna un poco negra. Eso y la bajada de temperatura acortaron la sobremesa. Pasamos un buen nevereo y ya ladera abajo acompañados  por el Arroyo del Chorro, fuimos al encuentro de la tediosa e inevitable pista que nos devolvió al pueblo.

         Entre pitos y flautas siete horas de pateo y 800m. de desnivel más o menos.

 

 

 

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