Desconcierto

No sabemos muy bien si estamos en invierno o primavera. Después de las interminables semanas de sol y altas temperaturas, por fin han llegado las nubes, agua, frío y !nieve!. Como no podía ser de otra manera, con cautela y todos los trastos, nos fuimos al Valle de La Fuenfría a ver que daba de sí el día.

Dejamos el coche en la entrada del valle, porque aunque la previsión daba cuartelillo hasta las 14h, pero la negritud y espesura que había sobre nuestras cabezas daba que pensar. Como no sabíamos hasta donde íbamos a llegar, cogimos los crampones por si acaso, y empezamos a andar por la orilla del río de La Venta, que así se llama.

Hacía frío, pero esa luz especial que da la nieve y el oscurísimo gris del cielo, pronto nos lo hicieron olvidar. A medida que subíamos nos dábamos cuenta de que era mejor quedarse a media altura, así que nos encaminamos a la Ducha de Los Alemanes y de ahí a Navarrulaque.

Paramos un momento en el mirador de Vicente Ailexandre para disfrutar del espectáculo. La nubes pasaban a toda velocidad; tan pronto tapaban el paisaje, como  dejaban caer agua o abrían una fugaz ventana por la que se colaba un rayo de sol.

Algunas ráfagas de viento más fuertes nos recordaron las casi olvidadas ventiscas. Empezó a nevar mansamente, era el momento de bajar.

Esta es la pequeña historia de 4h de hermoso paseo, del que las fotos hablan por si solas.

Afortunados somos, porque todo esto lo hemos vivido al lado de casa como quien dice.

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