La Buitrera

La carretera de Burgos no nos gusta mucho, pero tratándose de la Sierra de Ayllón vale la pena el esfuerzo. Reunidos unos cuantos en el lugar habitual, emprendimos camino a la Ermita de Hontanares situada en un hermoso lugar cerca de Riaza. Las verdes praderas rodeadas de robles, donde se asienta, invitaban a pasar un tranquilo día campestre.

Peeero nuestro objetivo era otro algo más esforzado, que le vamos a hacer!!. El fresquito reinante nos animó a iniciar la marcha por la pista asfaltada hasta el inicio de un camino flanqueado por pinos y robles y coloreado por multitud de flores de diversos colores.

Pronto llegamos al Collado de La Fuente, y a partir de ahí una sucesión de piquillos y pequeños collados nos llevan al Merino que nos obsequió con una canal bastante entretenida, empinada pero fácil.  Cresteando un poco pasando por Cerro Gordo y Portillo de Los Lobos, llegamos a La Buitrera, objetivo del día.

La calima difuminaba el horizonte, pero la vista de las tierras de Segovia por un lado y las de Guadalajara por otro compensaba de sobra el esfuerzo. En el primer caso la llanura llena de colores rojizos, ocres y verdes; en el segundo el color lila del brezo y el verde brillante de la gayuba arropaban el gris severo de la piedra. Algunos neveros más o menos escondidos y al fondo, en el Valle del Río Lillas, se veía la mancha del verde tierno de las hayas de Tejera Negra.

Como el viento (no muy fuerte pero frío) que nos acompañaba no amainaba, bajamos al Collado del Cerbunal en busca de unas piedras donde comer un poco protegidos. También con el fin de llegar a un camino que habíamos visto desde arriba por donde volver. Esto de los recorridos circulares a veces nos complica un poco la vida pero esta vez salió bien.

La última bajada atravesando un robledal, nos llevó directamente al bar que está al lado de la ermita, que casualidad!!. La tranquilidad de la mañana se había ido, pero aún así  nos pareció buena idea sentarnos a la sombra y reponer los líquidos perdidos por culpa del trajín, dicen que no es bueno andar por la vida con los niveles bajos.

                  

Perfecto, descubrimiento para unos y reencuentro para otros con la Sierra de Ayillón.

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