Sierra de La Puebla

Para rematar el puente de Mayo, nos hemos ido a la Sierra de La Puebla. Era el día ideal para subir a la Peña de La Cabra, mirador espléndido donde los haya. Más fresco de lo que pensábamos por culpa de unas finas nubes altas y un airecillo de esos que cortan el cutis que al menos propiciaba una buena visibilidad. Elegimos la ruta más corta porque queríamos hacer también un poco de turismo rural.

        Desde el Pto. de La Puebla, subimos tranquilamente, por el Cerro Portezuela. Una vez rebasadas las antenas, ya entramos en el típico entorno de toda esa sierra. Praderas con curiosos afloramientos de piedras afiladas como cuchillos, matorral, más piedras, de colores animados por pequeños destellos de mica que brillaba con aquel sol velado y….. los hitos tan carácterísticos de aquella zona. Es un paisaje un poco duro, bastante solitario en el que predominan el verde y el gris, con alguna nota de color que le dan las flores en primavera. A pesar de eso ó quizá por eso nos encanta. Después de un buen rato disfrutando de las vistas y el silencio en la cumbre regresamos.

    Si la subida hasta el puerto es entretenida, la bajada puede ser muy emocionante, espectaculares las dos, eso sí. Es una carreterita rally, de esas que también le gustan a los moteros, con algunas curvas bien cerradas. Ya en Puebla de La Sierra degustamos el bocata y después dimos una vuelta viendo buena parte de la exposición de esculturas que tienen repartidas por el pueblo y los alrededores.

     El viaje es un poco largo pero vale mucho la pena, los pueblos de aquella zona aún conservan su identidad.

    Es La Sierra del Rincón.

 

 

 

 

Advertisements
Posted in Salidas

El puente de Mayo

La previsión meteorológica para el princio del puente, era más bién mala; a pesar de ello y llevados por el optimismo habitual, quedamos para dar una vuelta el sábado por donde cuadrase. El día estaba gris, según por donde negro. Subiendo el Pto de Galapagar, llovía con ganas, en el de La Cruz Verde además había niebla, el de La Paradilla peor. El pico San Benito (nuestra primera opción) ni se veía. Pensamos que la Cascada del Hornillo podía valer, tampoco, una espesa niebla estaba metida en la vaguada.

  Una vuelta por los pinares de Peguerinos fué la solución. Aún llovía algo cuando empezamos a andar pero poco a poco paró. Llegamos a lo que queda del refugio del Valle de Enmedio y tras hacerle una foto y lamentar su estado, continuamos subiendo hasta que entramos en la niebla. Charlando, charlando cuando nos dimos cuenta, estábamos subiendo más de la cuenta metiéndonos en una niebla muy espesa, así que cambiamos el rumbo en dirección a las Lagunillas, que no encontramos dicho sea de paso.

        No había mucha visibilidad por lo que el recorrido era una continua sorpresa: de pronto aparecián entre la niebla praderas de un verde rabioso, piedras impresionantes con un musgo pletórico ó arbolitos aventureros, dos corzos corriendo….. Hubo un momento que se abrió una pequeña ventana y hasta vimos un trocito de cielo. Poco duró, rápidamente se cerró y empezó a correr un aire frío, por lo que pensamos en ir volviendo que el día no estaba para pararse a comer por allí, el ambiente estaba muy húmedo.

   Aún nos esperaban un par de sorpresas mientras bajábamos. En el embalse de Cañada Mojada mientras contemplábamos un petirrojo, apareció de pronto una cigüeña negra (muy raras de ver) que nos obsequió con una majestuosa pasada sobre el agua. En la pista había unas manchas que parecían de aceite, pero miradas con atención, eran un bullir de miles de diminutos bichillos negros; algún insecto pensamos, pero la verdad es que no tenemos ni idea.

   Volviendo a casa empezaba a llover otra vez, pero el estupendo paseo ya era nuestro para siempre.

 

 

 

Posted in Salidas

Pedriceando

No solemos frecuentar mucho La Pedriza, y la verdad es que es un lugar incomparable,  lleno de sorpresas de todo tipo. Te puedes encontrar “enriscado”,  gateando, descolgándote de una rama cual Tarzán o dando saltos inverosímiles…..muy, muy entretenido.

  Entramos desde El Tranco y subimos casi sólos al lado del Manzanares que aún baja espléndido y continuamos hasta el Giner evitando “la autopista”. A partir de ahí ya empezamos a encontrar más gente. Pasamos por el Tolmo, contemplamos El Hueso y llegamos al collado de La Dehesilla.

     Sin parar seguimos por el camino de “los abismos” (cosas nuestras), hasta llegar a tener el Yelmo a la vista. Pasmados quedamos viendo el mogollón de gente que había en la zona de la chimenea, lo que nos indujo a pasar de subirlo. Bajamos a La Pradera y casi entramos en shock, !!no había nadie, nadie, ni los caballos!!, pero ni en el Rompeolas. Sólo dos cordadas en la parte más occidental del Yelmo. En el crudo invierno suele ocurrir, pero en un día soleado…..Repuestos del soponcio disfutamos de la soledad, fué estupendo. Buscamos un buen mirador donde sentarnos a comer y ¿como no?, el sol se tapó un poco, pero así todo se estaba la mar de bien.

      Ya bajando entre charlas y chascarrillos volvió a salir la vieja idea de hacer “la integral”, aplazada varias veces por motivos varios. A ver si de este año no pasa, que nos vamos haciendo mayores.

      En cualquier caso, hay que volver más a menudo por “La Pedri”.

 

Posted in Salidas

Un rincón olvidado

Temprano, pero no demasiado, emprendimos camino de Cotos a ver como se daba el asunto aparcamiento, con un plan B en la recámara que nunca se sabe. ¡¡Albricias, hay sitio!!!. Pues ala, a calzarse y a dar un tranquilo paseo hasta Pájaros. Apenas había gente en el camino y la mañana estaba espectacular. Nieve en algunos tramos, agua por todas partes y florecillas asomando en las praderas que poco a poco van quedando al descubierto.

      Llegamos a la Laguna de Claveles y mientras hacíamos alguna foto, pasó lo de siempre. “¿Conoceis la Laguna del Opertante?” preguntó la voz que la suele liar (no siempre es la misma). Ante un no general, lo lógico era ir hasta allí. “Total sólo hay que bajar 200m y luego ya subimos (los 200) a Pájaros”. Enfilamos el rumbo y para abajo; palita de nieve a estrenar, un poquito de matorral, otro poquito de piedras….. y allí estaba la Laguna del Operante en su solitario balcón acompañada por otras más pequeñas, reflejando todas el rabioso azul del cielo.

    Subimos a la Laguna de Los Pájaros aprovechando unas estupendas palas de nieve que nos permitieron hacer el ganso un rato. Como suponíamos estaba petada de gente; los de pantalón largo o corto y camiseta de veranito y playeros. Buscamos un rincón solitario y con vistas donde comer y como ¿no? las nubes siempre tan juguetonas, taparon el sol un rato, menos mal que teníamos los forros a mano. Ya de regreso nos paramos a charlar un rato con un guarda del Parque que andaba reparando las señales del camino y controlando un poco al personal. Por nuestra parte, habíamos decidido portarnos bien el resto del día volvimos por el camino mandado hasta el chozo de la Laguna Grande. De ahí a la Cota 2000 y para abajo por un camino que empezó muy bien pero que al rato se lo comió el matorral, mala suerte; llegamos sin novedad.

     No hay manera, ni aún proponiéndonoslo somos capaces de andar un día entero por los caminos que va todo el mundo, y mira que lo intentamos…….

 

 

Posted in Salidas

Volare, oh, oh

Teniamos pensado subir un pico de esos a los que no va nadie, por una zona poco frecuentada, una de esas rarezas nuestras por la que nos que nos dá de vez en cuando.

 

Subiendo por la A6 vimos un espesísimo montón de nubes pegado en las cumbres más altas, al tiempo que observábamos como hasta los arbustos se agitaban muy alegremente. El cambio de planes, como tantas veces, nos llevó hacia El Escorial, nuestro refugio en caso de marrón por las zonas más altas. Primero pensamos en el S. Benito pero la dirección y fuerza del viento nos hicieron cambiar de parecer. Se imponía una ruta menos agitada.

 

Tranquilamente iniciamos la subida al Abantos, pasando por el Arca del Helechar hasta el Pto de Malagón, continuando hasta la cumbre pasando por la Cruz de Rubens. Allí nos peleamos un poco con el fuerte viento. Avanzar de frente era dificil, de lado se trastabilleaba y de cola se corría más de la cuenta. Eso sí, a cambio la visivilidad era estupenda, bueno menos Madrid que se veía borroso como casi siempre. Viendo peligrar nuestra integridad física, poco tiempo dedicamos a ver el panorama, así que empezamos a bajar por la cara sur. A los pocos metros la cosa empezó a mejorar, hasta el punto de que al lado de unas ruinas bajo unas enormes peñas que nos protegían del viento, decidimos comer disfrutando del sol primaveral.

 

Fué un excelente día después de todo.

 

Posted in Salidas

Huyendo del marrón

Vaya por delante, que teníamos que estar en Gredos rematando el cursillo que el mal tiempo impidió realizar en su totalidad hace unas semanas. Está claro que planear a largo plazo es arriesgado, hubo que suspenderlo porque la previsión era de mala a peor. No sabemos si tenemos algún gafe o es casualidad. Históricamente hemos tenido mucha animación por allí: ciclogénesis explosiva, vendaval de los que levantan las piedras, el diluvio casi universal…., bueno tambíen algún día soleado.

         Eso no quiere decir que nos quedásemos en casa. A ver que daba de sí el día (curiosos que somos), llegamos al Valle de La Fuenfría. Pocos coches, lo que empieza a ser una rareza, y un pájaro carpintero muy afanado en lo suyo nos recibieron en una (en principio) soleada y bastante templada mañana. Valle arriba llegamos al Pto de La Fuenfría con intención de subir al Montón de Trigo. Pensábamos que tendría más nieve, pero daba igual estaba bonito como siempre. Subimos el Minguete haciendo alguna foto, con un ojo puesto en el camino y otro en unas feísimas y espesas nubes que parecían venir corriendo desde el SO. Vaya que corrían!!, en un periquete desaparecieron, Machotas, Abantos, Cuerda Larga entera….., el sol y el termómetro cayó de repente; el Montón será el siguiente pensamos  efectivamente, ni cinco minutos tardó. Ya no está, ¿y ahora que?. Media vuelta para empezar.

    Por Peña Bercial llegamos al Coll de Marichiva en compañia de un cortante vientecillo, ligeros girones de nubes y un ambiente cada vez más húmedo (dectado por el infalible sistema de “se me riza el pelo”). Mal día para comer al aire libre, así que una rápida bajada solucionó el problema. Llamamos a un compañero habitual que estaba trabajando por si se apuntaba a comer y como si,  todos juntos dimos buena cuenta del menú. Viendo el marrón que habíamos dejado atrás, pensabámos en los que se quedaron en la nube con la  sonrisa de suficiencia que nos dedicaron. En respuesta a su pregunta (les habíamos adelantado anteriormente) de por qué volvíamos, dijimos que no nos gustaba la evolución del día y siguieron para arriba. Nosotros sufrir, sufrir…., sólo cuando no queda otra.

         Estamos en la revuelta, imprevisible y entretenida primavera, dos días en uno, paciencia.

 

 

Posted in Salidas

Invierno/Primavera

El puente propició la dispersión del grupo habitual. Los que quedamos por aquí defendimos el fuerte con dignidad. El sábado (calor aunque era invierno) fuimos a la la Sierra del Valle, en la provincia de Ávila.

   Dejamos el coche cerca del pueblo de Casillas y emprendimos el cómodo camino que por el pinar llega al Collado de las Vacas. Cuando se acaban los pinos, el panorama es espectacular; el Valle del Tietar está a nuestros pies. Seguimos subiendo charlando animadamente, hasta que termina la pista y nos espabilamos de repente. Entre cambrones  (se llaman así, le sobra la m) se inicia un senderito, que hay que seguir muy atentamente para no encontrarse en un infierno de pinchos y piedras, donde los hitos parecen jugar al escondite. Llegamos al Canto del Berrueco y con las chaquetas bien cerradas disfrutamos de la panorámica espectacular; el embalse del Burguillo está a tope de agua y nos entretenemos un rato identificando todo lo que vemos.

  Decidimos continuar hasta el pico más alto de ese sector. Bajar al collado nos obligó a desplegar las antenas otra vez, nos esperaba una inclinada pedrera con alguna mancha de hierba resbaladiza; vamos que si no te escurrías en una, te esperaba la otra. Desde luego es una bonita cumbre para los “pedreros”. Gracias a unos hitos bien puestos conseguimos llegar enteros. Después de tanta animación el camino de La Escusa resulta muy aburrido. Es un enorme monte de vacas adornado con los restos de unas antenas y una caseta toda pintarrajeada. Menos mal que lo compensan las vistas hacia el Gredos Central, la Sierra del Zapatero….., sí ha valido la pena. Volvimos al collado teniendo de frente al imponente Berrueco que faldeamos por la dichosa pedrera, para llegar a la Portilla de Majalazarza y desde ahí, un poco al tun tún, al Coll de las vacas y al coche. Fué una buena y bonita excursión.

 

Parte del domingo lo empleamos en bautizar (por así decir) al miembro más pequeño del grupo dando un paseíto por los pinares de La Jarosa. Debió gustarle mucho porque en dos horas no dijo ni pío, estaría dormido?. Además comprobamos que el mosquetón del GPS, también sirve para colgar el chupete, es multifunción.

  

El lunes decidimos probar fortuna y entramos en la carretera del Pto de Navacerrada. Asombrados subimos casi solos hasta el parking de Valdesquí, bastante vacio por cierto. Por allí si que hay nieve, perfecta además, así que encantados de la vida nos pusimos los crampones y disfrutando del sol nos encaminamos a la Peña del Águila. Varios grupitos de esquiadores también se disponían a aprovechar la bonanza que nunca se sabe. De allí subimos a Valdemartín, bajamos al collado y subimos a Cabeza Menor mientras iba entrando la primavera.

   Tostados por el sol y acariciados por la brisa, comimos entre unas piedras contemplando La Pedriza a nuestro piés. Bajamos hacia el Circo de las Cerradillas para, sin perder mucha altura, llegar al collado de la Peña del Aguila y de ahí bajar al parking, fin de un recorrido  perfecto. Al coche y sin parar hasta Villalba, porque en cuanto se pusiera en movimiento todo lo que allí había……Pronostican nieve otra vez para esta semana, los dioses están locos.

 

 

Posted in Salidas

Caminando por tres provincias

Las tres participantes comenzamos a caminar a las 9:15 de la mañana de un espléndido sábado. Tuvimos una gran suerte, soleado, despejado y muy buena temperatura (excesiva para ser marzo) y aprovechamos todas esas buenas características del día.  La verdad es que es una ruta curiosa, no solo por la vegetación,  los pinos que hay en la zona parece que van a abrazarte  con sus ramas extendidas sino por la parte histórica que en ella puedes descubrir, es la ruta de los bunkers, refugios y trincheras.                                                                        Comenzamos la suave subida hacia el Cerro Piñonero con un bonito concierto de pajarillos que dan la bienvenida a la primavera y porque no, a nosotras tres también. En seguida llegamos al cerro y allí pudimos disfrutar de una bonita vista subidas en un antiguo bunker que hoy sirve de mirador: el pantano de la Jarosa, el Valle de los Caídos y todos los pueblos de la zona.

       Continuamos nuestra marcha junto al muro o cerca de él, ahora más relajadamente hasta llegar al Collado de la Gasca donde cruzamos la puerta hacia el otro lado que, por supuesto, dejamos cerrada. Vamos saltando de una provincia a otra, de Madrid a Segovia y empezamos el ascenso hacia uno de nuestros objetivos, Cabeza Lijar. Aunque es el mayor desnivel de la excursión, no resultó nada complicado y cuando quisimos darnos cuenta entre conversaciones y risas llegamos al gran mirador que supone Cabeza Lijar, donde paramos para disfrutar de las grandes vistas y beber un poco de agua. Este pico  se ubica entre las provincias españolas de Ávila, Madrid y Segovia. Bajamos hasta el siguiente collado y siguiendo el límite de provincias, en esta ocasión Ávila y Madrid, llegamos al Cerro de la Salamanca. Allí se mantiene aún en pie pero en ruinas por los destrozos de personas no cuidadosas, el bonito refugio que lleva el nombre del Cerro de La Salamanca. Como la ruta no podíamos alargarla mucho aquí pusimos rumbo a Puerto del León.

   Pero la vuelta no la hicimos por el mismo camino que la subida al Cerro, decidimos rodearlo por la otra vertiente  hasta llegar al Collado de la Mina y  desandar lo andado hasta llegar al coche. La excursión tuvo su premio, nos fuimos a tomar un pequeño refrigerio un una animado bar.

Posted in Salidas

Extraña semana

Nuestra semana pasada semana ha sido de lo más variado. Empezó con tan mal tiempo en las cimas más altas, que desaconsejaba ir más allá de La Bola.

           Tres días después algunos disfrutaban de lo lindo esquiando al sol, mientras otros andaban por La Pedriza vestidos de veranillo a orillas del Manzanares que baja pletórico alimentado por las nieves que se funden a toda prisa, desapareciendo día a día de las cumbres.

          Peero, “hasta el cuarenta de Mayo….”. Menos mal que aún teníamos a mano los ropajes invernales, a ver que pasa el próximo fin de semana.

Posted in Sin categoría

Bustarviejo

Esta vez, en vista de un día un tanto incierto, nieve en los Ptos de Navafría y Cotos, nos fuimos a una zona bastante desconocida. El Pendón y Cabeza de Arcón, son dos montes de altura discreta (poco más de 1.500m.) pero muy bonitos y entretenidos, con buenas vistas y además en esta ocasión, con algo de nieve, cosa poco frecuente por allí.img_20170304_095714148  img_20170304_114203314    La mañana estaba muy cambiante, los claros y las nubes se sucedían con rapidez. Pasando por Miraflores vimos los rastros de la nevada nocturna en sus calles. La temperatura estaba por debajo de 0º así que atentos para no patinar, entramos en la carretera que va a Bustarviejo. Llegados al collado dejamos el coche en el parking, nos calzamos las botas y emprendimos la marcha. Los caminos estaban cubiertos de una fina capa de nieve que más parecía harina y le daba un bonito toque al paisaje.  Un camino y un sendero, desaparecido a ratos, nos llevaron entre jaras y piedras manchadas de blanco a la cima del Pendón, mientras una negra niebla amenazaba con instalarse. Por suerte pasó rápidamente y pudimos disfrutar del paisaje desde la cima.pendon    img_20170304_123107961_hdrBajamos con cuidado porque el suelo estaba muy resbaladizo y pasando por el collado del Tiro de la Barra subimos entre pinos y piedras de curiosas formas al Cabeza de Arcón que tiene una pequeña trepada final. El ambiente era frío así que paramos poco rato, desanduvimos un poco el camino de subida y en cuanto vimos oportunidad, empezamos a bajar por una amable ladera. Duró poco, cuando nos dimos cuenta se convirtió casi en un tobogán, menos mal que el suelo estaba blando y sujetaba bien las botas. Tan vertiginosa bajada nos puso en el parking en un pis pas, así que vista la hora y sin mucho pesar, cambiamos nuestro delicioso bocata por una comida calentita en un agradable lugar.

bajada       cab-arcon                                      Por la tarde nos fuimos a ver a unos queridos amigos y su peque. Un día bonito y completo.

 

Posted in Salidas